8. Para imprimir cuestionario

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  1. -¡Bribones, malandrines! -gritaba el_idalgo.
    • -¡Con el buen_uicio que tuvo siempre!
      • -¡Mi tío se ha_uelto loco de tanto leer libros de caballerías!
        • -¿Tuerta Dulcinea? -ru_ió  don Quijote-.
          • -Diez o doce_igantes  altos como una torre
            • -Pero, ¿qui_n  os ha dejado así, señor Quijano? -le decía.
              • -respondi_ don Quijote.
                • -se lamentaba maese_icolás, que así se llamaba el barbero.
                  • ¡Pagaréis esos insultos con la_ida!
                    • ¿Espumarajos en su _oca?
                      • con tantas ganas que lo dejó molido como blanca_arina.
                        • Cuando _egaron  a la aldea,
                          • de no ser porque apareci_  por el camino
                            • de reco_erlo  y llevárselo a lomos de su asno.
                              • El cura y el_arbero  de la aldea
                                • en medio de una gran  pol_areda.
                                  • Entonces el mercader _urlón
                                    • hab_an  llegado a la casa preguntando por don Alonso,
                                      • Intentó le_antarse pero no podía,
                                        • la casa del hidalgo andaba de los más  al_orotada.
                                          • le   a_ebató  la lanza y comenzó a apalearlo
                                            • los mercaderes se fueron y don Quijote se quedó  _a  solas.
                                              • Pero a poco de  _echar a correr,
                                                • por culpa del peso de las armas y del dolor de los _uesos.
                                                  • Rocinante  trope_ó  con una piedra,
                                                    • Su sobrina y su criada lle_aban tres días sin saber nada de él
                                                      • Tras darle una  _uena  tunda,
                                                        • un labrador de su misma_aldea  que le hizo la caridad
                                                          • Unos mercaderes le apalean con su lanza
                                                            • Y así _ubiera  pasado muchos días hasta morirse de hambre
                                                              • y don Quijote aca_ó  rodando por el suelo
                                                                • y galopó contra e_os  con intención de matarlos.
                                                                  • y la so_rina les decía muy preocupada:
                                                                    • y  pensa_an  que algo malo le había sucedido.
                                                                      • Y, sin decir nada m_s, apuntó a los mercaderes con su lanza
                                                                        Volver a: 8. Para imprimir
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