74. Para imprimir cuestionario

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  1. _iendo  que su enemigo podía oírle,
    • -¡Así es, porque todo esto no es más que un _enredo!
      • -¡Ay -se quejó entonces el _aballero  de los Espejos,
        • -¡Deténgase, señor don Quijote, que ese  caba_ero
          • -¡Os he_encido, caballero, así que estáis a mi merced!
            • -¡Pero si eres mi  _ecino  Tomé Cecial!
              • -¡Pero si es igualito que el  _achiller  Sansón Carrasco!
                • -¡Ven aquí, Sancho -gritó-, que  _as  a ver
                  • -¿Y las nar_ces? -le preguntó.
                    • -Así lo haré -dijo el vencido con  voceci_a  de enfermo.
                      • -dijo-. ¡Santo Dios, y qué  mal_ados
                        • -Las tengo_aquí guardadas -contestó el otro,
                          • ¡Prometed que lo  _aréis  o sois hombre muerto!
                            • ¡Vamos, señor, métale la espada por la _oca
                              • a este caballero, y así matará al  _rujo  que lleva dentro!
                                • a matar a su  _enemigo,  pero justo entonces
                                  • a rendirle  _omenaje  a la altísima Dulcinea.
                                    • con gran sorpresa que había perdido sus  ho_ibles  narices.
                                      • Cuando Sancho llegó y vio la cara del  ca_allero,
                                        • don Quijote le plantó la  p_nta  de la espada
                                          • e_clamó  con gran sorpresa:
                                            • El Caballero era Sansón Carrasco
                                              • el Escudero del_osque comenzó a gritar:
                                                • en la cara y le dijo con  firme_a:
                                                  • Entonces Sancho se fijó  me_or  en la cara del escudero,
                                                    • es su amigo el  _achiller  Sansón Carrasco!
                                                      • lo que  _an hecho mis enemigos los encantadores!
                                                        • que acababa de  _olver  en sí.
                                                          • sacándose del_olsillo  unas narices postizas.
                                                            • Sancho miró al escudero y  descu_rió
                                                              • se quedó  p_lido  como un muerto
                                                                • Siguiendo el consejo, don  _uijote  se dispuso
                                                                  • son esos encantadores que dice  _uestra   merced!
                                                                    • y comenzó a  _acerse  cruces.
                                                                      • Y lo que os  e_ijo  es que vayáis al Toboso
                                                                        • y,  _iendo  que le resultaba conocida,
                                                                          Volver a: 74. Para imprimir
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