47. Para imprimir cuestionario

Por favor, matricúlate en curso antes de realizar este cuestionario.
  1. -¡Por mi vida que esos cueros me los _an  a pagar!
    • -¿No lo decía yo?  ¡_enga  esa ínsula,
      • -Fermosísima princesa, el  gi_ante  ya está muerto.
        • «¡Válgame Dios!»,   pensa_an  todos.
          • «Est_  peor Sancho despierto que su amo durmiendo».
            • Al oír_aquello,  Sancho Panza se puso en pie
              • Como no la encuentre -decía-, me quedo sin  _nsula.
                • con las faldas de  _icomicona
                  • Cuando el ventero_ió los cueros rotos
                    • de agua fría para que a_riese  los ojos de una vez.
                      • de modo que maese Nicolás le _echó  encima un jarro
                        • de un salto y gritó loco de  alegr_a:
                          • el cura y el_arbero lograron sujetarlo a tiempo.
                            • El único que  esta_a  serio era el ventero
                              • El ventero le pegó a don Quijote
                                • En esto, don Quijote confundió la sotana del  _ura
                                  • Eran tantos los  dispar_tes  que decían entre don Quijote
                                    • Mientras tanto,  _ancho  se puso a gatas
                                      • Pero ni aun así despertó_on Quijote,
                                        • Pero tiene que  est_r  por aquí,
                                          • porque yo la he _isto  caer…
                                            • que Pandafilando  est_  muerto y requetemuerto!
                                              • que repetía una y otra _ez:
                                                • se enfureció tanto que saltó  so_re don Quijote
                                                  • y comenzó _a  buscar por el suelo la cabeza del gigante.
                                                    • y el suelo  _encharcado  de vino,
                                                      • y empezó a aporrearle la cabeza a puño  li_pio.
                                                        • y Sancho que nadie podía aguantarse la  _isa.
                                                          • y se arrodi_ó ante él para decirle:
                                                            • Y sin duda se la  _ubiera  partido en dos de no ser porque
                                                              Volver a: 47. Para imprimir
                                                              >