3. Para imprimir cuestionario

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  1. ¡Qué torres, qué_almenas, qué foso!»,
    • «al primero que apare_ca  por el camino
      • «Qué casti_o tan magnífico!
        • «Según la ley de ca_allería,
          • A la puerta de la venta vio a unas mu_erzuelas
            • así que al ca_er  la tarde don Quijote y su caballo
              • asomó una_enta junto al camino
                • aunque a don Quijote se le anto_aba la bestia
                  • cuando de pronto se  entristeci_ al pensar:
                    • cuando me  ha_an armado caballero
                      • El día en que don_uijote  salió de su aldea,
                        • el nombre de _ocinante,
                          • el sol  calenta_a con tanta fuerza
                            • en _una solemne ceremonia.
                              • Hacía pocos días que le hab_a puesto
                                • I_a don Quijote imaginando batallas
                                  • iban tan cansados como muertos de_ambre.
                                    • igual a lo que le contaban los li_ros.
                                      • Le llamo a su caballo Rocinante
                                        • le pediré que me_arme caballero».
                                          • más recia y _ermosa   del mundo.
                                            • pensó que era un centinela d_ndole la bienvenida.
                                              • Pero no  i_porta»,  añadió:
                                                • Por fortuna, antes de que _anocheciera
                                                  • porque el pobre estaba en los_uesos
                                                    • porque, como esta_a loco de atar,
                                                      • que faltó muy poco para que al_idalgo
                                                        • que le parecía sonoro y  musc_l
                                                          • se le derritiesen los pocos  se_os  que le quedaban.
                                                            • Sin  em_argo, en todo el día no se cruzó con nadie,
                                                              • sólo podré enta_lar  combate
                                                                • Su caballo a_anzaba muy despacio,
                                                                  • todo lo que_eía le parecía
                                                                    • y al o_r que un porquero llamaba a sus cerdos
                                                                      • y las tomó por delic_das princesas,
                                                                        • y muy apropiado para el caba_o de un gran caballero.
                                                                          • y ni siquiera encontró un lugar d_nde  comer,
                                                                            • y tenía poco _aguante,
                                                                              • y, al_erla, don Quijote empezó a decirse:
                                                                                Volver a: 3. Para imprimir
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