104. Para imprimir cuestionario

Por favor, matricúlate en curso antes de realizar este cuestionario.
  1. _asta  llegar al borde de una sima,
    • -¡Ah los de arriba!  ¿_ay  algún caballero
      • -¡Yo conozco ese re_uzno
        • -¿Quién está a_í abajo? ¿Quién se queja?
          • -Si eres Sancho, y  est_s  en el purgatorio -dijo-,
            • -Sí que soy Sancho, y   _uestra  merced
              • -Vaya, señor, pero_uelva  pronto o me moriré de miedo.
                • ¿Quién _a  a ser sino el desgraciado de Sancho Panza?
                  • «¡Ay Dios!», pensó don Quijote, «que mi _uen  escudero
                    • «¡Pero su es la _oz  de Sancho!», se dijo don Quijote,
                      • así que espérame, que iré al casti_o  del duque
                        • Como las  _ustas  de Zaragoza se acercaban,
                          • como si lo_ubiera  parido! -exclamó don Quijote-.
                            • de_e  de ser mi señor don Quijote.
                              • don Quijote decidió ponerse en camino cuanto  _antes,
                                • Don Quijote encuentra a Sancho
                                  • el asno comenzó a  rebu_nar,
                                    • el caballo arrancó a correr con muchos  _ríos
                                      • en el galope  _a  lomos de Rocinante.
                                        • en la que   estu_ieron  a punto de caer.
                                          • en palacio no era propia de un  _uen  caballero andante.
                                            • Entonces don Quijote miró  _acia  abajo
                                              • Entonces, como si_entendiera  a su amo,
                                                • está muerto y su alma está penando aquí  a_ajo».
                                                  • lleno de aso_bro, y luego gritó:
                                                    • ni una sola  _ez  en todos los días de mi vida,
                                                      • no temas, que pagar_ mil misas
                                                        • Pero sepa que no me   _e  muerto
                                                          • por tu alma con tal de ponerte en el _ielo.
                                                            • pues le parecía que aquella_ida ociosa que llevaba
                                                              • que _a  acabado enterrado en vida?
                                                                • que no me de_ará mentir.
                                                                  • que se duela de un  go_ernador  sin gobierno
                                                                    • Recuperado al fin de sus  _eridas,
                                                                      • sino que anoche caí en esta sima con mi  _orrico,
                                                                        • todos los días de  _uena  mañana para ejercitarse
                                                                          • tomó la costumbre de salir al  ca_po
                                                                            • Y lo hizo con tanta fuerza que retum_ó toda la cueva.
                                                                              • y o_ó una voz que decía:
                                                                                • Y sucedió que, uno de   aque_os  días,
                                                                                  • Y también reconozco tu_oz,  Sancho mío,
                                                                                    • y traeré a alguien que te saque de ahí a_ajo.
                                                                                      Volver a: 104. Para imprimir
                                                                                      >